Desde Julio de 2007 la Comisión de Cartografía de Andalucía, en la que
están representadas todas las Consejerías de la administración
andaluza, trabajan en común en la redacción del Plan, en el que se
identifican las necesidades de información geográfica y cartografía que
tiene la Comunidad Autónoma para los próximos cuatro años y se
establecen las acciones a fin de adecuar la producción de información
espacial a los requerimientos de las diferentes políticas públicas y
para garantizar su accesibilidad por parte de la ciudadanía.
La necesidad de este Plan viene impuesta por los cambios
vertiginosos experimentados por esta actividad en el último decenio,
que vienen de la mano de la llamada Sociedad de la Información, y que
hacen ineludible una reorientación del servicio público vinculado a la
producción de cartografía e información espacial. En este proceso son
dos las principales transformaciones que han tenido lugar. Por un lado,
la actividad cartográfica ha pasado de ser un instrumento al servicio
de las políticas públicas de contenido territorial (ordenación del
territorio y urbanismo, medio ambiente y agricultura) a convertirse en
un sector cuyos resultados son importantes para la mejora de casi todo
tipo de servicios públicos (salud, educación, servicios sociales,
protección civil, telecomunicaciones, cultura, turismo… ) los cuales
hacen un uso cada vez más amplio de datos espaciales en sus procesos
de gestión y planificación.
Por otro lado, la universalización del uso de la web, en la que los
servicios basados en la localización ocupan un lugar eminente y en
continua expansión, han hecho que los ciudadanos hagan un uso cotidiano
de mapas, ortofotos, imágenes de satélite, callejeros digitales y otros
productos cartográficos, ya sea para la localización de los servicios
educativos o sanitarios que le corresponden, para la planificación de
la salida de fin de semana a un parque natural, para conocer las rutas
óptimas para alcanzar un destino o para solicitar una ayuda vinculada a
la Política Agraria Común. No cabe duda de que en este fenómeno de
generalización han jugado un papel fundamental productos como Google
Earth y Google Maps, que desde 2007 hacen uso de las ortofotos
producidas por la Junta de Andalucía. Sin embargo son también múltiples
las iniciativas de prestación de servicios especializados que desde
diferentes organismos de la administración andaluza se vienen
desarrollando, sean para facilitar información al ciudadano, o para
hacer más eficaces y eficientes las relaciones con éste.
Partiendo de estas permisas el Plan asume compromisos concretos de
consolidación de los servicios que se vienen prestando y, sobretodo, de
crear otros nuevos, con la firme voluntad de hacer más accesible los
datos y de mejorar las prestaciones públicas para el conjunto de la
sociedad. En este proceso el Plan centra una buena parte de sus
propuestas en el uso de Internet como el gran canal de difusión de la
información geográfica pública de Andalucía. Con este documento
programático la Junta de Andalucía adquiere el compromiso de que los
ciudadanos puedan conocer qué información está disponible, quien la
produce y, sobre todo, cómo descargarla o solicitarla, bajo el
principio básico de que todos los datos producidos por la
administración pública deben ser accesibles en condiciones no
restrictivas. Además de propuestas relativas a políticas de difusión
comunes, el Plan refuerza el desarrollo de la Infraestructura de Datos
Espaciales de Andalucía, IDEAndalucia, como portal de acceso a toda la
información geográfica de la Comunidad Autónoma, y de enlace con la
producida por organismos externos.
Este proceso de apertura y accesibilidad se completa con las
propuestas del Plan de puesta a disposición del público a través de la
web de bases de documentación cartográfica existente en los diferentes
organismos de la Junta de Andalucía. En este sentido se pondrán a
disposición de la ciudadanía, a través de Internet, las 200.000
fotografías aéreas del territorio andaluz, de las que se disponen desde
1956 hasta la actualidad, o los más de 140.000 documentos catalogados
que conserva la Cartoteca Histórica de Andalucía.
La difusión de los navegadores y los GPS entre el público en
general también es un referente en el nuevo contexto de la información
espacial. En este sentido cabe destacar un proyecto pionero como el de
desarrollo de una aplicación, y la preparación de las bases
cartográficas en un formato adecuado, para su utilización en teléfonos
móviles con GPS, con lo que se facilitará que el ciudadano pueda
“llevar en el bolsillo” el mapa y la ortofoto del territorio andaluz.
La velocidad con la que se producen las transformaciones
territoriales en nuestro entorno necesitan respuestas desde políticas
ambientales, urbanísticas, de ordenación del territorio, de
infraestructuras, de equipamientos, que requieren un conocimiento en
tiempo real de esos cambios, en las mejores condiciones de precisión y
rigor técnico. Políticas tan importantes como la gestión de ayudas
agrícolas, el control de vertidos, la disciplina urbanística, la
gestión sanitaria o educativa, la gestión medioambiental, la prevención
de riesgos, etc, demandan grandes volúmenes de información
georreferenciada con una actualización permanente. Con este Plan, se
pretende disponer de fotografías aéreas de toda Andalucía cada dos años
con una precisión que permita identificar objetos de 50 centímetros, y
que permitan la actualización de la cartografía, como mínimo cada 4
años.
Destacable es también la aportación del Plan Cartográfico a los
servicios de posicionamiento de precisión. Así, se consolidará la red
de 22 antenas GPS terrestres, conocida como Red Andaluza de
Posicionamiento, que permite a los usuarios de los sistemas de
navegación situarse sobre cualquier punto de la Comunidad Autónoma con
un margen de exactitud de centímetros. Este servicio público gratuito
aporta un importante valor añadido a sectores como el de las obras
civiles, la logística, las emergencias, la seguridad y los propios de
innovación e investigación en las disciplinas vinculadas a servicios
basados en el posicionamiento espacial.
También en el ámbito de las nuevas tecnologías, el Plan realiza una
apuesta ambiciosa por incorporar en la producción de cartografía nuevos
instrumentos para la captura de datos como los basados en tecnología
láser aereotransportada, que permitirán levantar modelos
tridimensionales del terreno y los objetos sobre él situados con
precisiones por debajo del metro.
Los avances técnicos y el constante incremento de la demanda que
en los últimos años está teniendo la cartografía y la información
geográfica conducen las propuestas del Plan a intensificar el rigor, la
precisión y los ritmos de actualización de informaciones que se venían
produciendo tradicionalmente (ortofotos, mapas topográficos, modelos
digitales del terreno, etc) a la vez que contemplar el relleno de
importantes lagunas de datos existentes, como las referidas la
información del medio marino, los callejeros digitales o la
geocodificación de registros administrativos y de variables
socioeconómicas.
En el ámbito de la cartografía urbana, el Plan contempla la
finalización y el mantenimiento, en colaboración con las corporaciones
locales, del Callejero digital de Andalucía, que permitirá la búsqueda
a través de Internet de calles, edificios y servicios en todos los
núcleos de población sin excepción.
El proceso de elaboración del Plan Cartográfico de Andalucía se
encuentra actualmente en su fase final, consistente en someter el
documento a información pública. Hasta el próximo 15 de abril,
cualquier ciudadano puede realizar las alegaciones que considere
oportunas sobre sus contenidos a través de la web
(
www.juntadeandalucia.es/obraspublicasytransportes/cartografía) o
mediante los procedimientos convencionales. Con las observaciones y
sugerencias recibidas, la Comisión de Redacción elaborará el documento
definitivo del Plan que, una vez aprobado por la Comisión de
Cartografía de Andalucía y previo informe del Consejo de Cartografía,
será remitido al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para su
aprobación. Con ello culminará un proceso en el que, por primera vez en
el contexto nacional, la actividad vinculada a la producción geográfica
se dota de un instrumento de programación que implica al conjunto de
organismos de la administración, y en el que adquieren un protagonismo
fundamental las demandas directas de la ciudadanía, en tanto que
beneficiarios y consumidores de los servicios que esta información
puede y debe prestar. Sólo a través de la apertura de un amplio proceso
participativo como el que ahora se inicia, que sea permeable a todas
las sensibilidades, se podrá conseguir que el plan cumpla uno de sus
principios de partida: ser el plan de todos los demandantes y
productores de información geográfica de Andalucía.