Recorte de prensa publicado por
www.hoy.es
El paso de los años no impide que sufra algunos achaques, pero en
líneas generales su estado de salud es bueno. Este podría ser el
diagnóstico del Acueducto de San Lázaro tras el estudio realizado por
un grupo de profesores de la Universidad de Extremadura.
El trabajo ha sido elaborado por Jesús Ángel Torrecilla, José Juan
de San José y Jesús Manuel Paniagua, del campus de Cáceres, y Juan
Antonio Pérez, del Centro Universitario de Mérida. Los profesores
forman parte de los departamentos de Expresión Gráfica, Construcción y
Física Aplicada.
Su labor se presentó en el primer Congreso Internacional de
Matemáticas en Ingeniería y Arquitectura, celebrado el pasado año en
Madrid y cuyas actas acaban de publicarse.
Como explica Juan Antonio Pérez, el objeto del estudio era proponer
un método de modelización de estructuras históricas. Para ello, se
pretendía aclarar tres cuestiones: si es posible pasar los datos de
campo de forma ágil a un modelo de cálculo, si el modelo de cálculo
puede reflejar patologías de la estructura, y si las técnicas empleadas
tienen una relevancia alta en los resultados.
El equipo escogió el Acueducto de San Lázaro por tratarse de un
monumento lo suficientemente extenso para probar distintas técnicas.
Además, la toma de datos se podía realizar sin interferir en la
actividad de la zona.
Proceso de estudio
El trabajo comenzó entre marzo y abril de 2006, cuando se
planteó un primer contacto con el acueducto. En mayo se iniciaron las
prospecciones geofísicas y de georradar con el objetivo de conocer el
terreno. Por último, en junio se llevaron a cabo las tomas de
fotogrametría, lo que permite confeccionar un modelo a escala del
monumento para estudiarlo cómodamente desde un ordenador.
Con los datos en la mano, el equipo procedió a definir el estado
del acueducto. Entre sus conclusiones, se aprecia que en la coronación
el peso causa desplazamientos sobre todo horizontales, lo que explica
los desplomes apreciables a simple vista.
Junto a esto, se considera que la construcción de los arcos es
idónea, ya que reparte las tensiones verticales y horizontales, lo que
evita fisuras. Tan sólo se identificaron zonas más sobrecargadas que
otras, que coinciden con los puntos en los que se dan pequeñas fisuras,
grietas o roturas de mampuestos.
Más allá del estado de conservación, el estudio concluye que las
técnicas complejas empleadas no aportan grandes ventajas respecto a
metodologías más sencillas, con lo que se puede obtener resultados
satisfactorios con un coste de tiempo mucho menor.
Pese a que el resultado del trabajo es positivo, el equipo plantea
algunas posibilidades de mejora. Entre ellas se encuentra la práctica
de catas para conocer con exactitud las características de los
materiales del terreno. También se propone hacer un estudio del efecto
de los vientos sobre el monumento.
www.hoy.es
Ampliación de la noticia:
Juan Antonio Pérez, profesor de ingeniería técnica de Topografía en el
Centro Universitario de Mérida, es uno de los autores del estudio sobre
el Acueducto de San Lázaro.
-¿Estos trabajos demuestran las aplicaciones de su campo en materia de patrimonio?
-Sí, podemos llevar desde trabajos de documentación hasta posibles estudios de cálculos estructurales.
-Además del Acueducto de San Lázaro, ya han mostrado estas posibilidades en otros monumentos de Mérida.
-Así es, ya habíamos trabajado con un proyecto de investigación
regional, como en el Templo de Diana y el Arco de Trajano, donde
incluso se hicieron estudios con sónar para conocer el estado interior
del monumento, la estructura y el deterioro de la piedra.
-También han estudiado el Teatro Romano.
-Fue con un proyecto fin de carrera en el curso 1998-99. Un alumno
hizo un alzado y planta de la escena. Fueron los primeros trabajos de
documentación. Posteriormente, sirvieron para que el Ministerio de
Cultura pudiera reconstruir unas volutas en su emplazamiento exacto.
-¿En qué pueden ayudar estos trabajos a la conservación del patrimonio histórico?
-Al tomar la forma de los monumentos, pretendemos que sirva para
algo: análisis estructural, de patologías... Se trata de obtener un
modelo real del monumento y también un modelo virtual para su
explotación y estudio, tanto en nuestro campo como en el
arquitectónico, pero también para que pueda consultarse y ser visitable
vía Internet desde cualquier punto.
Tags: acueducto, Mérida, topografia