El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) informa en un comunicado de que el éxito de anteriores pruebas de enlace realizadas desde la estación óptica terrestre demuestra la viabilidad de este tipo de comunicaciones para su aplicación en futuras misiones espaciales en el punto de Lagrange.
Este es el punto en el que el satélite permanece estacionario respecto a la Tierra y la Luna y la viabilidad del enlace óptico es uno de los propósitos de la Agencia Europea del Espacio (ESA) con esta misión, precisa el IAC.
Dos días después de esta prueba, el 3 de septiembre, el Smart-1 finalizará sus observaciones espaciales al impactar, de forma controlada, con la superficie de la Luna.
Está previsto que este impacto se produzca a las 06:41 (hora canaria) en el 'lago de la excelencia', una región situada al sur de la Luna.
El impacto no podrá ser observado desde Europa, pero sí desde América del Norte y del Sur y el Pacífico, y debido a la incertidumbre en el conocimiento de la topografía lunar es posible que se produzca durante la órbita anterior, a la 01:36 hora canaria.
En este caso sí sería visible el impacto desde Canarias, así como desde América del Sur y la costa este de Estados Unidos.
En el Observatorio del Teide habrá científicos de la estación óptica terrestre que permanecerán pendientes de la fase final de la misión Smart-1, para la que se ha organizado una campaña de observación dirigida a astrónomos profesionales y aficionados.
El IAC recuerda que en 1994 firmó con la ESA un acuerdo para construir la estación óptica terrestre en el Observatorio del Teide con el objetivo de realizar pruebas en órbita de sistemas de comunicación óptica.
En 2003 la ESA lanzó el Smart-1 con un innovador sistema de propulsión eléctrica y al año siguiente, cuando el satélite se hallaba en la fase de crucero, se realizaron con éxito las primeras pruebas de comunicación óptica desde la estación óptica terrestre.
En la primavera de 2005 el Smart-1 entró en la órbita de la Luna y proporcionó datos e imágenes de su superficie de gran interés para el estudio de su formación y futuras misiones al satélite terrestre.
En esta fase se han realizado varios experimentos para probar diferentes estrategias de apuntado en lazo abierto con sistemas de comunicación óptica en misiones de espacio profundo, añade el IAC.